Un complejo hotelero en Orlando, Florida, que alguna vez fue un destino familiar, ahora se ha convertido en un lugar peligroso y abandonado, habitado por personas sin hogar y adictos. A pesar de su historia, el resort enfrenta problemas graves de seguridad y deterioro, convirtiĂŠndose en un refugio para actividades ilĂcitas y situaciones extremas.