Los agricultores vietnamitas crían 2,000 patos muscovy para la producción de huevos, utilizando métodos sostenibles. Estos patos son resistentes y se adaptan bien al clima local. La selección cuidadosa de los polluelos, la vacunación regular y el control ambiental son clave para su salud y productividad, aumentando la rentabilidad de la industria avícola.