Joseph Roy Metheny, un criminal con problemas de obesidad y adicción, se convirtió en asesino tras la pérdida de su hijo. Cometió varios homicidios y vendió hamburguesas mezcladas con carne humana. Aunque confesó múltiples crímenes, solo se probaron dos. Murió en prisión en 2017, dejando dudas sobre la veracidad de sus confesiones.