La práctica presentada supera la Ley de la Atracción al unir espiritualidad y neurociencia. Jacobo Grinberg revela que la realidad es una proyección de nuestra conciencia. Para transformar nuestra vida, debemos reprogramar nuestra mente, aceptar emociones y ser responsables de nuestra percepción, creando así un nuevo estado vibracional que refleje nuestros deseos.