La nueva JerusalĂŠn es descrita como una ciudad cĂşbica de 12,000 estadios, con dimensiones que sugieren una proyecciĂłn celestial. Se exploran sus implicaciones en el espacio, la gravedad y la vida, contrastando con la idea de una ciudad abierta. La estructura es presentada como un santuario eterno, lleno de propĂłsito y energĂa.