El caso de Sergi, un joven de 18 años con una deformidad en la boca, revela problemas familiares profundos. Su comportamiento manipulador y agresivo, exacerbado por la sobreprotección de su madre y su tía, provoca conflictos constantes. La situación se complica cuando su madre decide reportarlo por agresiones, llevando a la familia a una crisis.