Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, abusó de al menos 60 menores, mientras la Iglesia Católica lo encubría. A pesar de ser investigado, disfrutó de protección papal durante décadas. Su legado de corrupción y abuso persiste, y la congregación sigue activa, a pesar de los escándalos y denuncias.