El refuerzo positivo es una técnica para mejorar comportamientos en niños y perros. Consiste en recompensar acciones deseadas, lo que motiva a repetirlas. Aunque la reprimenda puede detener un mal comportamiento, el refuerzo positivo es más efectivo. Se recomienda ofrecer cinco refuerzos positivos por cada corrección para fomentar conductas adecuadas.