El hexagrama, comÃēnmente asociado con el judaÃsmo y el rey David, en realidad es un sÃmbolo antiguo relacionado con la magia y el ocultismo. Su uso se popularizÃŗ en el siglo XVII, aunque su historia abarca diversas culturas y religiones, simbolizando la dualidad y el equilibrio, sin estar ligado a una sola fe.