La cría de ciervos en China ha crecido significativamente, destacándose por sus valiosos cuernos y carne nutritiva. Cada año, millones de ciervos Sika son criados, y su carne es apreciada por su bajo contenido graso. Este proceso combina técnicas agrícolas avanzadas con tradiciones antiguas, reflejando un compromiso con la calidad y la sostenibilidad.