La vida de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, revela una doble moral. A pesar de su imagen de santidad y éxito, ocultaba manipulación y abuso. Su legado, marcado por el poder y la impunidad, sigue afectando a las víctimas que demandan justicia y a la Iglesia que aún lidia con su oscuro pasado.