Dentro de la fábrica de Kawasaki en Japón, se produce la Ninja H2R, considerada una de las motocicletas más rápidas del mundo. La producción combina robótica y ensamblaje manual, con un proceso que dura aproximadamente dos semanas. Cada unidad es cuidadosamente ensamblada y probada, garantizando altos estándares de calidad y rendimiento.