Los agricultores cultivan y cosechan arándanos utilizando tecnologías avanzadas. Se dividen en dos tipos: arbustos bajos y altos. La cosecha se realiza manualmente o con máquinas, seguida de un proceso de enfriamiento, lavado y clasificación. La sostenibilidad es clave en el cultivo moderno, con prácticas que minimizan el impacto ambiental y mejoran la calidad.