Cinco comportamientos reflejan falta de inteligencia emocional: estrés por falta de comprensión, renegar del trabajo, burlarse de los demás, ignorar opiniones ajenas y culpar a otros por fracasos. Estos hábitos muestran egocentrismo, falta de empatía y autocontrol. Es crucial trabajar en ellos para mejorar nuestra inteligencia emocional y vivir mejor.